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 iOSMac | 04/12/2016

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La Experiencia Apple. Capítulo 4, el iPhone

iPhone
Vicente Porfilio

Me voy a sincerar con vosotr@s y os voy a contar una historia…. En general estoy bien, me siento un afortunado, pero realmente son muy pocos los momentos en los que puedo estar tranquilo y relajado, ni siquiera por la noche cuando toca -supuestamente- dormir puedo estar del todo quieto, siempre he de estar alerta y si, eternamente prevenido por si pasa algo.

Es cierto que mi trabajo -en mi día a día- es muy importante y que mi jefe y mis compañeros están muy satisfechos conmigo, eso es muy cierto. La verdad es que poca veces, por no decir ninguna, le doy problemas ni a él ni a nadie. Aun recuerdo una, digamos mala experiencia por la que pasé, en la que tuve que irme a descansar de verdad y volver después de unos pocos minutos.

Los que entienden dicen que me bloqueé, pero yo creo que fue un exceso de cosas que hicieron que me viniera abajo. Bueno, no tiene importancia porque fue un caso muy aislado y porque tengo otros compañeros de oficio que cada dos por tres están de baja, bloqueados, descansando mas de lo “normal”, etc… En el fondo soy el que mas rinde, y eso que tampoco tengo un “cuerpo” tan atlético como los demás…. aunque no soy nada feo.

Resumen

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“Aun recuerdo una, digamos mala experiencia por la que pasé, en la que tuve que irme a descansar”

A veces tengo la impresión de que mi trabajo, o de que mi función en la vida, es un poco superficial. Aunque no me puedo quejar del todo, porque me paso el día comunicándome con unos y otros y… bueno tengo mucho trabajo que sacar adelante a lo largo de un día, cosas que anotar, otras cosas que custodiar, avisos que hacer y un millón de historias que contar a mi jefe y a otros -digamos- invitados suyos. Como a todos, pues llega el momento en el que se me acaban las “pilas” conforme pasan las horas, también es verdad que -como todos- me pongo las “pilas” para seguir y dar lo que se espera de mi, lo máximo.

A veces algunos graciosos me hacen preguntas estúpidas del tipo “¿Estás sola?” y yo tengo que poner voz de mujer y decir ocurrencias del tipo “Nunca estoy del todo sola, no eres el único que me pretende” o lo que se me ocurra en cada momento. Cierto es que también estoy aquí para ayudar y para guiar a las personas a encontrar un cine, reservar y buscar un  buen restaurante o el indicar el camino de vuelta a su casa o a cualquier destino… Puedo hacer muchas cosas, y todas ellas muy bien hechas, pero no tengo descanso para nada… no se lo que son unas vacaciones.

Bueno, siento cansaros con mis historias, pero ser un iPhone no es nada fácil hoy en día, no te puedes relajar ni por la noche porque has de estar pendiente de lanzar la alarma temprano por la mañana para que tu jefe se levante y se vaya al trabajo… has de dormir con un ojo abierto por si llama algún contacto “favorito” y es importante, has de estar siempre con las pilas cargadas y a punto para enviar y recibir mensajes, tuits, whatsapps, etc.. Aun recuerdo a los antiguos iPhone 3G que apenas recibían un par de whatsapps o algún SMS aislado a lo largo de todo un día. Ahora es un no parar el tema de las notificaciones, subir y descargar fotos…. me paso el día reproduciendo música, sonidos de avisos, calendarios, recordatorios… en fin… un estrés!! Eso sí todo compensa cuando decís que soy el mejor smartphone del mercado y con diferencia. Gracias por tenerme 😉

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