
OpenAI acusa a Apple de haber introducido pruebas nuevas de forma indebida en el juicio por secretos comerciales que enfrenta a ambas compañías. La disputa se centra ahora en si el tribunal debe aceptar o descartar la documentación que Apple presentó la semana pasada. El caso se remonta a julio de 2026 y tiene como trasfondo el desarrollo de hardware por parte de OpenAI.
Índice
El origen del caso
Apple demandó en julio a OpenAI, a la empresa io Products, fundada por Jony Ive, y a dos antiguos empleados de la compañía: Chang Liu y Tang Tan. La acusación es de apropiación indebida de secretos comerciales. Según Apple, Liu accedió a archivos confidenciales de ingeniería después de dejar la empresa y los compartió con la división de hardware de OpenAI.
Qué reclama Apple
La compañía también sostiene que Tang Tan trató de obtener información reservada de trabajadores de Apple durante procesos de entrevistas. Con esos argumentos, Apple ha pedido al tribunal una medida cautelar que impida a los demandados acceder, usar o divulgar su información confidencial mientras dure el proceso.
Las pruebas que están en discusión
La semana pasada, Apple presentó un escrito de réplica acompañado de cinco declaraciones de peritos, con 126 páginas y 13 anexos. Esos informes abordan las medidas de seguridad de la compañía, el análisis forense de los dispositivos de Liu y secretos industriales relacionados con la gestión de energía y con procesos de acabado del metal.

La respuesta de OpenAI
Los demandados sostienen que Apple metió por la puerta de atrás una cantidad considerable de pruebas nuevas en ese escrito de réplica, incluido un perito que no había aparecido hasta ahora. Su argumento es que la compañía pudo presentar ese material mucho antes y que, al hacerlo en esta fase, no les queda margen real para responder.
Qué piden los demandados
En concreto, piden al tribunal que retire del expediente la declaración de uno de los peritos, Roffman, junto con dos de los anexos. Además, solicitan que el juez no tenga en cuenta el resto del material aportado en esa fase. Es una petición habitual cuando una de las partes considera que se ha roto el equilibrio procesal.
Qué pasará ahora
El tribunal deberá decidir dos cosas. La primera, si acepta o descarta las pruebas adicionales que presentó Apple. La segunda, y más importante, si concede la medida cautelar que la compañía solicitó. De aceptarse, limitaría el uso de esa información mientras el caso sigue su curso.
Qué es una medida cautelar en este contexto
Una medida cautelar es una orden temporal que dicta el juez antes de resolver el fondo del asunto. Sirve para evitar daños mientras el proceso avanza, que puede durar meses o incluso años.
En este caso, Apple busca que los demandados no puedan usar ni compartir la información que considera confidencial durante ese tiempo. No implica que el tribunal haya dado por probadas las acusaciones.
Un pulso que va más allá del tribunal
El proceso refleja la tensión entre dos compañías que hasta hace poco colaboraban y que ahora compiten en el terreno del hardware con inteligencia artificial. Con Jony Ive de por medio y varios antiguos empleados de Apple implicados, el caso se ha convertido en uno de los más seguidos del sector. Habrá que esperar a la decisión del tribunal para ver hacia dónde se inclina la balanza.






