
Apple se salva esta vez. La Comisión Europea ha cerrado su investigación sobre las prácticas de suministro de Corning en el sector del vidrio de cobertura para dispositivos móviles. Aunque la investigación apuntaba a posibles prácticas anticompetitivas, Apple ha quedado oficialmente al margen del caso.
El acuerdo de Corning con Apple, fuera del mercado investigado
Durante el proceso, la Unión Europea analizó a fondo las relaciones comerciales de Corning, fabricante del popular Gorilla Glass, con fabricantes de teléfonos, tabletas y dispositivos portátiles. Las conclusiones iniciales indicaban que la empresa estadounidense podría haber abusado de su posición dominante al imponer acuerdos de exclusividad o cuasi-exclusividad que cerraban el paso a competidores.
Sin embargo, Apple quedó fuera del alcance de estas acusaciones. El motivo: el vidrio especial que Corning fabrica para Apple es un producto único, con una fórmula exclusiva y un uso limitado a la empresa de Cupertino. Por tanto, la Comisión Europea determinó que dichos acuerdos no afectaban al “mercado relevante” de la investigación.
Los compromisos de Corning para evitar sanciones
A pesar de que los acuerdos con Apple se mantendrán intactos, Corning tuvo que presentar una serie de compromisos ante la Unión Europea para cerrar la investigación y evitar sanciones:
- Eliminación de cláusulas de exclusividad en contratos actuales y futuros con fabricantes de equipos originales (OEM) y empresas de acabado.
- Fin de las obligaciones de compra mínima para los OEM en el Espacio Económico Europeo, garantizando libertad de elección en el suministro.
- Limitación a un 50% de la demanda global de vidrio que Corning podrá exigir a sus clientes OEM y empresas de acabado.
- Prohibición de condicionar descuentos a la cantidad adquirida, tanto en Europa como a nivel mundial.
- En cuanto a patentes, Corning se compromete a fundamentar cualquier reclamación solo en infracción de patentes, sin apoyarse en cláusulas contractuales u otros mecanismos de presión.
- La implementación de una cláusula antielusión, junto con la obligación de comunicar a sus clientes las nuevas condiciones del acuerdo.
Estos compromisos tendrán una vigencia de nueve años y estarán sujetos a supervisión mediante un fideicomisario independiente.
Apple observa desde la barrera
Este caso antimonopolio termina, curiosamente, sin involucrar a Apple directamente. A pesar de ser el principal cliente premium de Corning, sus acuerdos seguirán tal como están, debido a que el vidrio especial que utiliza la compañía no entra dentro del mercado investigado.
Para el resto del sector, sin embargo, el acuerdo supone un cambio sustancial: Corning ya no podrá bloquear a competidores mediante contratos restrictivos, lo que podría dinamizar la competencia en el mercado del vidrio de cobertura para dispositivos móviles.











