
Desde hace de unos meses los usuarios de Mac ya tenemos disponible la nueva versión de su sistema operativo. En esta ocasión, las montañas de Sierra Nevada y el lago Tahoe, en California, son las protagonistas. Ahora toca actualizar tu Mac a este sistema y disfrutar de todas sus nuevas funcionalidades. ¿Sabes cómo hacerlo?
Cuando llega la hora de actualizar un Mac tenemos ante nosotros una excelente oportunidad para aprovechar nuevas funciones, optimizar el rendimiento y reforzar la seguridad del sistema. Sin embargo, antes de dar el salto al nuevo macOS, conviene tener claros algunos pasos para evitar errores o pérdida de datos durante el proceso y hacer caso a los mejores consejos para asegurarse de que la actualización sea fluida y segura.
Preparar el Mac antes de actualizar
Antes de comenzar, es importante revisar si nuestro dispositivo es compatible con la nueva versión de macOS. Tras esto, uno de los primeros pasos, y quizá el más importante, es liberar espacio suficiente en el disco.
El nuevo macOS suele requerir al menos entre 20 y 30 GB de espacio libre, aunque es recomendable dejar un margen mayor para garantizar un proceso sin interrupciones. Para ello, hay que eliminar archivos grandes, copias antiguas de seguridad o aplicaciones que ya no se usan.
Igualmente, conviene realizar una copia de seguridad completa con Time Machine o un disco externo antes de proceder con la instalación. Así, si algo sale mal durante esta, se puede restaurar el sistema sin perder información personal.
Durante la instalación, paciencia y buena conexión
Una vez listo el dispositivo, el siguiente paso es descargar el instalador de macOS. Es recomendable hacerlo conectado a una red Wi-Fi estable y con el portátil, en su caso, enchufado a la corriente. Dependiendo de la conexión y del modelo del Mac, el proceso puede tardar entre 30 minutos y una hora.
Durante la instalación, es normal que el equipo se reinicie varias veces. No hay que interrumpir el proceso ni cerrar la tapa del portátil, ya que eso podría provocar errores. Tras completar la instalación, el sistema solicitará iniciar sesión para sincronizar configuraciones y activar los servicios habituales, como iCloud (ahora con mayor protagonismo) o Mensajes.
En algunos casos, es muy probable notar que el equipo funciona más lento durante las primeras horas. Esto se debe a que macOS realiza tareas internas de indexación y optimización. Una vez finalizadas, el rendimiento vuelve a la normalidad.
Mantener el sistema optimizado tras la actualización
Actualizar a una nueva versión del sistema operativo no es solo cuestión de instalarla y olvidarse de ella, también es importante asegurarse de que el equipo mantenga su rendimiento a largo plazo. Para ello, es recomendable revisar los permisos de las aplicaciones, gestionar los elementos que se inician automáticamente y mantener actualizado el software.
También conviene revisar la configuración de privacidad y seguridad, ya que Apple suele añadir nuevas funciones en este apartado. Y, por último, si después de actualizar aparece algún fallo leve como cierres inesperados o lentitud en determinadas apps, lo mejor es revisar si existen actualizaciones menores disponibles, ya que Apple suele lanzar parches de corrección durante las primeras semanas tras el lanzamiento. De esta forma, el Mac no solo gana en estabilidad y rendimiento, sino también en seguridad y durabilidad.








