La crisis en la cúpula de Intel dio un giro inesperado. Apenas la semana pasada, el presidente Donald Trump había pedido públicamente la destitución del CEO de Intel, Lip-Bu Tan, acusándolo de tener “altamente CONFLICTIVAS” conexiones con China. Hoy, tras una reunión en la Casa Blanca, el tono del mandatario parece haberse suavizado… aunque las dudas sobre el futuro de Tan siguen latentes.

Un rápido repaso: el origen de la polémica

Antes de unirse a Intel, Tan fue CEO de Cadence Design Systems, empresa que recientemente se declaró culpable en una investigación del Departamento de Justicia por “vender productos de diseño de chips a una universidad militar china”, según reportó el Wall Street Journal.

A esto se suma un informe de Reuters que reveló que Tan habría invertido en cientos de empresas tecnológicas chinas, incluidas al menos ocho con vínculos directos con el Ejército Popular de Liberación.

Tensiones internas en Intel

Dentro de Intel, la relación de Tan con la junta directiva ya se encontraba bajo presión. Desde que asumió como CEO, ha implementado recortes drásticos en proyectos, personal y planes estratégicos a largo plazo.

Cuando Trump pidió su destitución la semana pasada, muchos creyeron que sería el golpe final para su gestión. Sin embargo, la compañía optó por respaldarlo públicamente, enviando una señal de unidad… al menos de cara a la opinión pública.

La carta que buscó calmar las aguas

En paralelo, Tan envió una carta a los empleados reafirmando su compromiso con Estados Unidos e Intel. En ella, aseguró que trabajará estrechamente con la administración para disipar cualquier duda sobre sus intereses y lealtades. Esta declaración sirvió como antesala al encuentro de hoy con el presidente.

Un cambio parcial de tono en la Casa Blanca

Según Bloomberg, Trump salió de la reunión con una visión más positiva del ejecutivo. En su cuenta de Truth Social escribió:

“Me reuní con el Sr. Lip-Bu Tan, de Intel, junto con el Secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el Secretario del Tesoro, Scott Bessent. La reunión fue muy interesante. Su éxito y ascenso son una historia asombrosa”.

Pero el mensaje también incluyó un matiz importante:

“El Sr. Tan y mi gabinete pasarán tiempo juntos y me presentarán sugerencias la próxima semana. ¡Gracias por su atención a este asunto!”.

Supervisión en el horizonte

Estas palabras sugieren que la administración busca algún tipo de acuerdo de supervisión con Intel, similar a los que estaría negociando con NVIDIA y AMD, para asegurar que ni la empresa ni su CEO favorezcan a China en sus decisiones estratégicas.

Por ahora, ni Trump ni Intel han comentado nuevamente sobre una posible destitución. Sin embargo, el mayor desafío de Tan podría estar aún por venir: sobrevivir a las tensiones internas y externas que ya lo acechaban antes de que la Casa Blanca interviniera.

Quieres comprar un iPhone, iPad, MacBook o cualquier dispositivo tecnológico al mejor precio, en este canal se publican las mejores ganas y ofertas.

Deja un comentario