El iPhone 17 Air es uno de esos productos que, nada más verlo, llaman la atención. El concepto es atractivo, el diseño tiene personalidad y la idea de un iPhone más ligero y estilizado encaja muy bien con lo que muchos llevamos tiempo pidiendo.

Aun así, y pese a que me gusta lo que propone, no es un iPhone que compraría ahora mismo. No porque sea un mal producto, sino porque hay varios factores que, al menos en esta primera versión, me hacen ser prudente.

No es una crítica gratuita ni una postura radical. Es simplemente la opinión de alguien que lleva años usando iPhone, que cambia de móvil con cierta frecuencia y que ha aprendido, con el tiempo, que no siempre conviene lanzarse a la primera generación de algo nuevo.

El iPhone 17 Air es una primera versión, y eso pesa

Uno de los puntos que más me frena es que estamos ante la primera versión del iPhone Air. Apple suele acertar con sus productos, pero también es cierto que las primeras generaciones casi siempre dejan margen de mejora. Ha pasado con otros dispositivos y gamas a lo largo de los años, y no hay motivos para pensar que aquí será diferente.

Las segundas versiones suelen llegar más afinadas, con pequeños ajustes que corrigen errores iniciales o mejoran aspectos que, sobre el papel, parecían suficientes pero en el uso real se quedan cortos. Por experiencia, prefiero esperar a que Apple pula el concepto antes de dar el salto.

No se trata de desconfiar del producto, sino de asumir que la primera versión rara vez es la más equilibrada.

Un precio difícil de justificar

 iOSMac Me gusta el iPhone 17 Air, pero no es un iPhone que compraría ahora

Otro factor clave es el precio. El iPhone Air parte de 1.219 €, una cifra que no es fácil de justificar para lo que ofrece. No es que sea un mal precio en términos absolutos, pero sí resulta complicado colocarlo dentro de la gama actual de iPhone sin que surjan dudas.

Por ese dinero hay alternativas dentro del propio catálogo de Apple que ofrecen más prestaciones o un enfoque más completo. El concepto Air tiene sentido, pero el precio lo coloca en una zona incómoda, donde el valor percibido no termina de estar claro.

El problema no es que sea caro sin más, sino de que el conjunto no termina de compensar el desembolso, al menos para mi forma de usar el iPhone.

La batería, una duda importante en el día a día

La duración de la batería es otro punto que no juega a su favor. En un iPhone más fino y ligero, la autonomía es claramente inferior a la de otros iPhone, y eso se nota en el uso diario. Para muchos usuarios, entre los que me incluyo, la batería sigue siendo uno de los aspectos más importantes en el día a día.

No hablo de cifras técnicas (Apple nos dice que son hasta 10 horas menos que el modelo Pro en reproducción de video) ni de pruebas de laboratorio, sino de algo muy básico: llegar al final del día sin estar pendiente del cargador. En un dispositivo de este precio, esa tranquilidad debería estar más cerca de lo que ofrece un modelo Pro, y en el iPhone Air no parece ser así.

Hasta ver cómo se comporta con el paso del tiempo y con un uso real, es un factor que invita a ser prudente y a no dar el salto en esta primera versión.

Una sola cámara trasera, una decisión discutible

El iPhone Air apuesta por una sola cámara trasera, y aunque para muchos usuarios puede ser suficiente, en un móvil de más de 1.200 € es una decisión difícil de asumir. No porque todo el mundo necesite varias cámaras, sino porque limita la versatilidad del dispositivo.

En el uso diario, tener más opciones fotográficas acaba siendo útil, aunque no seas un usuario avanzado. Aquí, Apple ha hecho una elección clara, pero no es una que encaje con lo que yo espero en ese rango de precio.

La devaluación, clave si cambias mucho de iPhone

Hay un último factor que para mí es determinante: la devaluación. Creo que el iPhone Air puede perder valor con bastante rapidez pasados unos meses. Es un modelo muy concreto, con un enfoque distinto y que no encaja en los patrones habituales de compra de muchos usuarios.

Para quienes cambiamos de teléfono con frecuencia, esto es un problema. La reventa forma parte de la ecuación, y un iPhone que se devalúa rápido acaba saliendo más caro a medio plazo.

Por todo esto, aunque me gusta la idea del iPhone Air y me parece un producto interesante, no es un iPhone que compraría ahora. Quizá una segunda versión, más afinada y mejor ajustada, cambie esa percepción. Hoy por hoy, prefiero esperar.

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