Llevo más de diez años escribiendo sobre Apple y, si algo he aprendido durante todo este tiempo, es que la compañía nunca entra en una nueva categoría porque sí. Cuando Apple se mueve, suele hacerlo con una idea clara detrás, aunque desde fuera no siempre se entienda a la primera. Por eso este nuevo rumor sobre el iPhone Fold resulta tan interesante. No porque confirme nada, sino porque plantea un enfoque distinto al que muchos daban por hecho.
En los últimos días han aparecido renders y dibujos técnicos que apuntan a un iPhone plegable con un formato poco habitual. En lugar de un móvil alto y estrecho, como los plegables que ya conocemos, este iPhone Fold sería más ancho, con unas proporciones que recuerdan bastante al BlackBerry Passport, un dispositivo que en su día fue extraño, polémico y, al mismo tiempo, muy reconocible. Y aquí está la clave: esto no es un diseño oficial ni definitivo, sino una interpretación basada en filtraciones tempranas que hay que leer con calma.
Qué se ha filtrado realmente y qué no debemos dar por hecho
Lo primero que conviene aclarar es que Apple no ha confirmado absolutamente nada. No hay fotos reales, no hay presentación interna filtrada ni documentación oficial. Lo que ha salido a la luz son renders creados a partir de dibujos CAD, supuestamente pensados para fabricantes de accesorios como fundas. Este tipo de información suele moverse muy pronto en el proceso de desarrollo, cuando los productos aún pueden cambiar bastante.

Según esas medidas filtradas, el iPhone Fold cerrado sería más bajo y bastante más ancho que un iPhone actual, lo que explica automáticamente la comparación con el BlackBerry Passport. Esa forma “cuadrada” rompe con la tendencia de móviles alargados que llevamos años viendo y, precisamente por eso, genera tanto debate.
Ahora bien, esto no significa que Apple tenga cerrado ese diseño. De hecho, lo más probable es que, si el proyecto sigue adelante, las proporciones se ajusten varias veces antes de llegar a un producto final. Apple es conocida por pulir hasta el último detalle, y en un dispositivo plegable eso se multiplica.
Por qué el parecido con el BlackBerry Passport no es casual
El BlackBerry Passport fue un teléfono diferente en un mercado que ya entonces empezaba a llenarse de móviles muy parecidos entre sí. Apostaba por un formato ancho, pensado para leer, escribir y trabajar con más comodidad. No era un móvil para todo el mundo, pero tenía una idea clara detrás.
Si Apple estuviera explorando algo parecido con el iPhone Fold, no sería por nostalgia, sino por uso real. Un formato más ancho permite mostrar más contenido en horizontal, facilita la multitarea y puede hacer que, al abrir el dispositivo, la experiencia se acerque más a la de un mini iPad que a la de un simple móvil estirado.
Como usuario de Apple, a mí esta idea me cuadra bastante más que copiar sin más lo que ya existe en Android. Apple suele llegar más tarde, sí, pero cuando lo hace intenta justificarlo con una experiencia distinta, mejor integrada en su ecosistema.
Qué sentido tendría un iPhone Fold más ancho en el día a día
Uno de los grandes debates con los plegables actuales es que, muchas veces, la pantalla interior no se aprovecha del todo. Se gana tamaño, pero no siempre se gana comodidad. Un formato más ancho podría cambiar eso por completo.
Imagina leer una web, un correo largo o un documento sin tener que hacer tanto zoom. O usar dos aplicaciones a la vez sin que todo quede demasiado estrecho. Incluso para apps adaptadas al estilo iPad, un diseño así tendría mucho más sentido que una pantalla casi cuadrada sin una orientación clara.
Eso sí, no todo son ventajas. Un móvil más ancho puede ser menos cómodo en el bolsillo y más difícil de usar con una sola mano cuando está cerrado. Apple es muy consciente de ese equilibrio, y ahí estará uno de los grandes retos si este diseño acaba materializándose.
Las pantallas que se mencionan y la idea de “iPhone que se siente como iPad”
En las filtraciones se habla de una pantalla exterior relativamente contenida y de una pantalla interior que rondaría las 8 pulgadas, con proporciones más cercanas a las de un iPad que a las de un iPhone tradicional. No es tanto una cuestión de números exactos como de concepto: un dispositivo que, al abrirse, se use más como tablet que como móvil grande.
Esto encaja bastante bien con la forma en la que Apple ha ido acercando iOS y iPadOS en los últimos años. Multitarea, ventanas más flexibles, apps que se adaptan mejor a distintos tamaños… Un iPhone Fold podría ser el siguiente paso lógico si Apple decide unificar aún más esas experiencias.
Pero conviene insistir: estas cifras no son oficiales. Son orientativas y pueden cambiar. Lo interesante aquí no es el dato técnico, sino la dirección que sugieren.
Apple y su estrategia habitual: llegar tarde, pero llegar con sentido
Apple no fue la primera en los smartphones, ni en los relojes inteligentes, ni en los auriculares inalámbricos. Y aun así, cuando entró en esos mercados, lo hizo marcando su propio ritmo. Con los plegables podría pasar exactamente lo mismo.
Si Apple decide lanzar un iPhone Fold, no lo hará solo para decir que tiene uno. Tendrá que justificarlo con una experiencia sólida, fiable y bien integrada. Un formato más ancho, distinto a lo habitual, podría ser su forma de decir: “no hemos venido a copiar, hemos venido a reinterpretar”.
Eso también explicaría por qué se está tomando tanto tiempo. Un plegable mal resuelto sería un golpe duro para la imagen del iPhone. Uno bien pensado, aunque sea caro y de nicho, podría convertirse en un producto muy atractivo para cierto tipo de usuario.
Qué lugar podría ocupar este iPhone Fold dentro de la gama
Personalmente, no veo un iPhone Fold sustituyendo al iPhone clásico. Lo veo más como un modelo complementario, pensado para quien quiere algo más versátil, más enfocado a productividad o consumo de contenido, sin llegar al tamaño de un iPad tradicional.
Si el formato final se parece de verdad al del BlackBerry Passport, estaríamos ante un dispositivo que no busca gustar a todo el mundo, sino ofrecer una alternativa clara dentro del ecosistema Apple. Y eso, viniendo de Apple, ya sería toda una declaración de intenciones.
Este tipo de filtraciones, aunque no sean definitivas, sirven para algo muy útil: nos permiten imaginar por dónde podría ir Apple y debatir si ese camino tiene sentido. Y solo por eso, este rumor del iPhone Fold ya merece la pena seguirlo de cerca.