
La batalla legal entre Apple y la empresa de dispositivos médicos Masimo lleva ya varios años en desarrollo. El conflicto comenzó cuando Apple introdujo la función de medición de oxígeno en sangre (SpO₂) en el Apple Watch. Masimo alegó que esta característica infringía varias de sus patentes relacionadas con sensores médicos.
En diciembre de 2023, la disputa alcanzó un punto crítico cuando la Comisión de Comercio Internacional (ITC) emitió una orden de bloqueo de importación, prohibiendo la venta en EE.UU. de modelos del Apple Watch que incluyeran la función.
Como respuesta, Apple retiró temporalmente el dispositivo de su tienda, para luego volver a venderlo en versiones del Apple Watch Series 9 y Apple Watch Ultra 2 sin la función activa. Cabe destacar que el hardware permanecía dentro del reloj, pero el software impedía su uso.
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El movimiento de Apple: un rediseño estratégico
El pasado jueves, Apple sorprendió al anunciar el regreso de una “versión rediseñada” de la función de oxígeno en sangre. En lugar de calcular las mediciones directamente en el reloj, el nuevo método traslada los datos al iPhone, donde se procesa la información y se muestran los resultados en la aplicación Salud.
Este rediseño permitía técnicamente evitar el bloqueo impuesto por la ITC, ya que la funcionalidad ahora dependía de un sistema combinado entre el Apple Watch y el iPhone.
La nueva demanda de Masimo
Ante esta jugada de Apple, Masimo presentó una nueva demanda el miércoles 20 de agosto de 2025 en el Tribunal de Distrito de Columbia. Sin embargo, esta vez el objetivo no es directamente Apple, sino la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Masimo acusa a la CBP de exceder su autoridad y violar el debido proceso, al revertir en secreto una decisión previa que prohibía el regreso de la función. Según la compañía, se enteraron de esta resolución únicamente cuando Apple anunció públicamente el relanzamiento:
“CBP cambió su posición sobre el rediseño de Apple mediante un procedimiento ex parte, sin notificación previa a Masimo y sin darle oportunidad de defenderse. La decisión fue emitida el 1 de agosto de 2025, pero Masimo solo la conoció el 14 de agosto, cuando Apple anunció la reintroducción de la función.”

Lo que pide Masimo en los tribunales
La compañía médica busca un auto de restricción temporal y una medida cautelar preliminar que bloquee la decisión de la CBP, reinstaurando la prohibición inicial de importación.
En su escrito, Masimo advierte que cada día en que Apple puede vender el Apple Watch con esta función activa representa un daño irreparable para su competitividad en EE.UU.:
“Cada día que esta resolución ilegal permanece en vigor priva a Masimo de su derecho a estar libre de prácticas comerciales desleales y de preservar su posición competitiva en el mercado estadounidense.”
Además, argumentan que la decisión de la CBP “anula efectivamente” la orden de exclusión de la ITC, mientras que la apelación de Apple a esa medida sigue pendiente ante el Tribunal Federal de Apelaciones.
¿Qué está en juego para Apple y Masimo?
Para Apple, mantener activa esta función significa no solo reforzar el atractivo del Apple Watch como dispositivo de salud, sino también evitar pérdidas millonarias por un producto incompleto en su mercado más importante.
Para Masimo, el caso representa la defensa de sus patentes y su posición como pionero en tecnologías médicas avanzadas. Perder podría debilitar su estrategia de protección de propiedad intelectual frente a gigantes tecnológicos.
El enfrentamiento entre Masimo y Apple suma un nuevo capítulo, con la CBP ahora en el centro de la disputa. El desenlace podría redefinir no solo el futuro del Apple Watch en EE.UU., sino también el modo en que los organismos reguladores gestionan los conflictos de propiedad intelectual en dispositivos híbridos de consumo y salud.
¿Logrará Masimo frenar nuevamente la función de oxígeno en sangre del Apple Watch o Apple consolidará su estrategia con este rediseño?











