Bloomberg mostró su índice de pago del año 2019 en donde se clasifican las compensaciones de los ejecutivos CEO estadounidenses. 

Tim Cook es el segundo CEO mejor pagado del 2019

A pesar de que el CEO de Apple, Tim Cook, tiene un salario relativamente “pequeño”, las bonificaciones y las grandes recompensas en acciones lo llevaron a ser el segundo CEO mejor pagado del 2019 después de Elon Musk de Tesla.

Los datos de Bloomberg muestran que el CEO de TeslaElon Musk, ganó fácilmente la mayor cantidad de dinero en comparación con el resto de los altos ejecutivos estadounidenses gracias a diversas adquisiciones. 

El titán espacial y de autos eléctricos fue el ejecutivo mejor pagado en los EE. UU. Para el año 2019 obtuvo ganancias de $ 595.3 millones, según el índice de pago de Bloomberg. 

El dinero proviene del acuerdo salarial que obtuvo hace un par de años: una promesa de una ganancia de decenas de miles de millones de dólares cuando Tesla Inc. se convirtió en una de las empresas más valiosas del mundo.

El puesto número dos, que es ocupado por el CEO de Apple, Tim Cook, se obtuvo gracias a un ingreso anual de $ 133.7 millones. La primera vez que se supo sobre la compensación de Cook en 2019 fue cuando Apple publicó los datos, pero el informe de de Bloomberg es una comparación interesante contra todos los CEO de EE. UU.

Cook recibió un salario nada despreciable de $3 millones, con $7.7 millones pertenecientes a bonos, y otros $ 122.2 millones provienen de la adjudicación de acciones. También vió $884K en beneficios en el 2019.

El CEO de Charter, Tom Rutledge ocupó el tercer lugar, no muy lejos de la compensación de Cook con una cantidad de $116 millones.

Cook es conocido por su filantropía, por ejemplo, donó $2 millones en acciones de Apple a una organización benéfica no revelada el año pasado. Pero en el panorama general, él tiene planeado regalar sistemáticamente toda su riqueza .

Para algunos, estos salarios ejecutivos astronómicos representa parte del atractivo fundamental del capitalismo estadounidense: esa gran riqueza está al alcance de cualquiera que trabaje lo suficiente.

Para otros, es un recordatorio de cuán desigualmente se comparten las riquezas, un desequilibrio que se ha vuelto aún más pronunciado a medida que millones de estadounidenses, pero pocos ejecutivos, han perdido sus empleos durante la pandemia.