La capacidad de almacenamiento del iPhone y el Mac es suficiente (Opinión)

Cada año nos enfrentamos a lo mismo en cada gama de productos de Apple. Tanto los dispositivos móviles como los ordenadores de sobremesa o los portátiles son criticados por su capacidad de almacenamiento. También por otros aspectos, como el diseño, las cámaras, los colores o el software, pero nada suscita tantas dudas y problemas como el espacio que disponemos para archivos, apps y contenido. Sobre todo porque no podemos insertar tarjetas SD ni microSD. A continuación defenderé la idea de que el almacenamiento del iPhone o el Mac en su modelo de entrada es suficiente en muchos casos.

La capacidad de almacenamiento del iPhone según el modelo

Si optas por un iPhone 11 Pro Max y trabajar grabando vídeos 4K, por poner un ejemplo, todo almacenamiento será poco. Lo que pueden llegar a pesar ese tipo de creaciones tiende al infinito. Sin embargo, un usuario medio, como tú y como yo, seas más “Pro” o menos no graba a diario tanto contenido. Que haya una opción de 512 Gb no está mal. Agradecería incluso que incluyeran una superior. Pero no es para todo el mundo.

Si tienes un iPhone 11 o algún modelo de generaciones anteriores, puedes andar sobrado con 64 Gb, según tu uso, como veremos a continuación. Recordemos que, hasta hace muy poco, teníamos modelos de entrada con 16 Gb de capacidad. Entonces sí podíamos decir que el almacenamiento del iPhone era de pena.

iPhone 11

¿Qué uso le damos a nuestros dispositivos?

Pensemos en el uso enfocado al almacenamiento. ¿Qué es lo que hace que no sea suficiente para nosotros un modelo básico de 64 Gb? Hablamos de fotos, vídeos, aplicaciones, archivos y documentos en general, correos, música, podcasts… Seamos sinceros, no tenemos mucho más en nuestro iPhone o nuestro iPad. Podría hablar de libros y PDFs, pero no ocupan tanto como para ser un elemento de riesgo. Siempre es mejor contar con espacio de almacenamiento del iPhone de sobra, pero, si ello supone un sobrecoste, puedo prescindir de ello. Total, en un par de años cambiaremos de dispositivo.

Los que utilizan programas de diseño, edición, creación o similares en un iPad Pro puede que necesiten más. 32 Gb en los iPad más asequibles me sabe a poco, todo sea dicho. Pero 128 Gb puede ser más que suficiente. No digamos 256 o más. Y si utilizamos servicios en la nube como iCloud o Google Drive, menos espacio local necesitaremos.

MacBook Pro

La capacidad de los MacBook y los iMac

Con los ordenadores pasa algo diferente. Las posibilidades son infinitas en un sistema operativo de escritorio, al contrario de lo que ocurre en iOS o iPadOS. No cabe duda de que los iPhone y los iPad han mejorado mucho y nos permiten hacer más cosas o las mismas de forma más cómoda. También gestionar archivos (de aquella manera) y trastear con algunas apps, pero nada si lo comparamos con las opciones de un iMac o un MacBook. Además, el peso de las apps, del sistema operativo y de nuestro contenido en macOS es muy superior al que podemos encontrar en un iPad Pro. Aquí sí que no tendría sentido un equipo con 64 Gb, pero ¿y con 128?

Me convencí de ir a por el modelo superior del actual MacBook Air, es decir, a por el de 256 Gb. Sin embargo, finalmente opté por el de 128. «Si luego me falta espacio, lo devuelvo y voy a por el otro» me dije. No me ha ocurrido y no creo que me ocurra. Tendría que cambiar mi modo de vida y mi forma de utilizar el equipo. En cambio, estoy seguro de que mi hermana, haciendo un uso parecido al mío, alcanza los 200 Gb. Por ello, Apple ofrece diferentes opciones entre las que elegir, no solo en cuestión de tamaño de pantalla.

Cada usuario es un mundo. Más opciones no resta, suma

Que haya un MacBook Air más accesible con una opción de 128 Gb o un iPhone 11 con 64 no es un problema. Al revés, nos está permitiendo adquirir tal dispositivo sin necesidad de gastar más. Y no porque nos resignemos a vivir apretados de espacio, sino porque para nosotros es suficiente. Y que haya modelos con más es una buena noticia. Siempre y cuando el usuario pueda percibir una buena relación calidad-precio y vea en él un buen producto que se adapte a sus necesidades, me parecerá bien. Aunque no vendría mal poder ampliar la capacidad más adelante, sin tener que comprar un iPhone nuevo.